Esta es mi experiencia trabajando en la producción de una película

El cine es una de las mejores invenciones que ha hecho el ser humano y creo que eso nadie lo puede negar. Nadie en absoluto. Todos y todas hemos podido disfrutar de alguna película que nos ha emocionado, que ha hecho que disfrutemos a tope de ese momento de ocio que hemos escogido para verla. Y es que, con independencia de cuál sea el género que más nos mueve, las personas necesitamos que nos cuenten historias, que nos hablen de algo que pasó o que podía haber pasado. E incluso de algo que es imposible que pase, pero que tenga un guion. Y el cine es una de las mejores maneras que hay en la Tierra para conseguirlo.

Hace ya muchos años que me dedico al cine. Desde pequeño, fue una ciencia que me encantó, algo que me volvía loco. Sabía que quería hacer algo de manera profesional con el cine durante toda mi vida. Es algo que descubrí a medida que fui viendo películas de todos los géneros. Fueron muchas las curiosidades que llegaron a mi cabeza a medida que pasaban los años y que hacían que, de alguna manera, quisiera estar cerca de un arte como al que me estoy refiriendo. “Trabaja en algo que te guste y no tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida”, dice un dicho. Y quise tomármela al pie de la letra, para qué os voy a mentir.

Cuando terminé mis estudios obligatorios, me puse manos a la obra para intentar conseguir una preparación específica para dedicarme al cine. Es verdad que no me veía como actor porque para eso hay que valer muchísimo, pero sí que podía ser útil desde el punto de vista de la producción. A veces no nos damos cuenta, pero todo lo que conlleva la producción de una película es una barbaridad y la verdad es que son necesarias muchas personas en el departamento para que las cosas salgan bien y que tengamos recursos para que durante el rodaje todo salga bien. La verdad es que es un trabajo interesante porque estás trabajando en una de las industrias más interesantes que existen y, además, no es algo aburrido porque estás buscando un montón de cosas constantemente.

Tuve suerte y, una vez que terminé mis estudios complementarios, pasaron pocos meses hasta que encontré un empleo en la industria del cine. Y, además, lo conseguí en el departamento de producción en el que había hecho las prácticas. Tuve la suerte también de que el equipo en el que me encontraba estaba repleto de buenas personas y de gente muy eficaz, que es la mejor de la que te puedes rodear cuando estás aprendiendo y tienes que absorber un montón de conocimientos. Desde bien temprano, empecé a adquirir responsabilidades y, en menos de un año, ya había contribuido a producir dos grandes películas que, además, estuvieron nominadas a los premios Goya.

Ya sabéis que la industria del cine no es la mejor para tener un trabajo fijo. Esa es una realidad con la que contamos todas las personas que trabajamos en ella. Pero, cuando has participado en películas que han estado nominadas a los Goya, se te abren muchas puertas y eso es lo que ocurrió en mi caso. Y es que tengo que decir que no me han faltado ofertas de trabajo a lo largo de toda mi carrera profesional. Tengo que agradecer esto a todo el mundo que hizo posible que las dos primeras películas en las que participé fueran nominadas a los premios más importantes que se otorgan dentro del cine de nuestro país.

De todas las cosas que se hacen dentro del departamento de producción de una película, lo que siempre nos había consumido una mayor cantidad de tiempo era encontrar el espacio en el que se debía desarrollar una determinada secuencia. Y necesitábamos encontrar la manera de agilizar este tipo de cosas para que el resto de nuestro trabajo pudiese estar realizado en tiempo y forma. En varias de las películas en las que he trabajado se ha optado por una solución muy sencilla para esto: contactar con una empresa especializada en la disposición de ubicaciones para rodajes. En la mayoría de esos casos, además, el proveedor ha sido el mismo, Discovery, porque hacen algo fundamental en este negocio: no permanecer de brazos cruzados y estar continuamente ampliando la base de datos de localizaciones con las que cuentan.

Contar con un servicio así ayuda y mucho a que los niveles y la carga de trabajo en mi departamento sean mucho más asumibles. Y ya sabéis que, cuando se tiene trabajo pero tampoco nos desborda, es cuando salen mejor las cosas. En nuestro caso, esta es una realidad muy evidente y creo que muchas de las personas que estáis leyendo estos párrafos, con independencia de cuál sea el puesto de trabajo que desempeñéis, estaréis pensando en lo mismo. No es de extrañar y ojalá vuestros responsables y directores se den cuenta de ello del mismo modo en el que los míos se dieron cuenta. Eso también contribuye a que la gente sea más profesional y cumpla con sus objetivos.

Estoy convencido de que vamos a seguir trabajando de un modo muy parecido al que lo venimos haciendo hasta ahora. Dicen que lo que funciona no se toca y no creo que en las películas en las que me toque trabajar en el futuro vaya a haber muchos cambios en este sentido. Es una buena noticia que así sea. Y esta será una de las cosas que permitirá que el cine español continúe generando buenos largometrajes, algo que viene siendo tendencia en los últimos tiempos y que nos gustaría, eso sí, que se valorará mucho más de lo que a día de hoy se hace. Vamos por el buen camino, de eso ya no hay ninguna duda.

Una industria que goza de una magnífica salud 

La industria del cine es una de las que mejor salud tiene en nuestro país y lo estamos viendo en que cada vez son más las personas las que apuestan por disfrutar de películas de origen español. Ya no somos esa industria de la que mucha gente se reía hace algunas décadas. Ahora, muchas de las películas preferidas de la gente son españolas y eso se ha conseguido haciendo posible que el trabajo sea más serio, que haya actores y actrices de España reconocidos en todo el mundo y que tengamos una variedad de géneros que hagan posible que todo el mundo tenga la posibilidad de encontrar lo que busca con el cine nacional.

Hay varios datos estadísticos que refrendan lo que venimos comentando. Varios de ellos se comparten en la publicación de Statista que voy a compartir con vosotros y vosotras a continuación y que asegura que la industria del cine en España recaudó más de 484 millones de euros en el año 2024. Además, se menciona que el precio medio de una entrada para una sala de cine es de unos 6 euros, lo cual pone de manifiesto que también se está luchando por regular los altos precios que se manejaban a este respecto hasta hace unos años y que, desde luego, limitaban mucho la visibilidad de determinadas películas.

Otra cosa muy interesante para poder valorar cuál es el estado de salud de la industria del cine es saber qué tipo de gente acude a las salas de cine en el interior de nuestras fronteras. También he querido rescatar un estudio que hizo el portal web Statista al respecto de este tema. Y lo que se señala es que el grupo de 45 a 54 años es el más numeroso de todos con un 19% del total, mientras que el grupo de 25 a 34 años y el de 35 a 44 ocupan el segundo y el tercer lugar respectivamente, con alrededor del 17% del público cada uno. Esto viene a decir una cosa que es bastante poderosa: que es la gente joven y de mediana edad la que más deseo tiene de ir al cine… y eso que a los más pequeños todavía no los podemos tener en consideración porque no disponen del dinero ni de la capacidad de decisión. Esto es algo muy positivo para el cine porque indica que hay futuro, que hay un determinado tipo de público que valora mucho lo que hacemos. Y eso, para una persona como yo, que se dedica profesionalmente a esta industria, es oro.

Estoy convencido de que el cine va a seguir gozando de una excelente salud de cara a los años y décadas que están por venir. No cabe la menor duda de que estamos hablando de un tipo de ciencia que permite que las personas disfrutemos al máximo de nuestro tiempo libre, que tengamos la posibilidad de escuchar y ver historias que nos seduzcan y que nos trasladen a otros lugares, que sintamos conexión con personajes que fueron reales o inventados… El cine es algo que, en definitiva, nos permite sentir. Y eso lo necesitamos los seres humanos más ahora que nunca.