Empresas, particulares e instituciones encargan retratos.

Retrato

Los retratos, bien sean en cuadro o en dibujo, son un símbolo de relevancia profesional, un elemento de distinción y un bello recuerdo con tintes artísticos. A pesar de que vivimos en la era de la fotografía digital, los retratos por encargo siguen estando de plena actualidad.

El retrato es un género dentro de la pintura. Algunos de los cuadros más emblemáticos de la historia del arte son retratos, como La Gioconda, “La Mona Lisa” de Leonardo da Vinci.

Grandes pintores, como Francisco de Goya, utilizaron el retrato como su principal fuente de ingresos. Goya vivía por completo de la pintura, pero no era un pintor de cámara, como lo fue Velázquez, al servicio del rey Felipe IV; ni estaba apadrinado por un mecenas, como los pintores renacentistas italianos. El pintor aragonés trabajaba haciendo bocetos para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara y luego hacía retratos. Goya pintó más de 150 retratos en vida. Frente a su caballete posó lo más granado de la sociedad de su época, como la Duquesa de Alba, o Juan Martín Diez “El Empecinado”, héroe de la guerra de la Independencia contra los franceses, que más tarde pasó a ser un personaje crítico con el rey Fernando VII.

En la película La Condesa Descalza, de 1954, protagonizada por Ava Gardner y Humphrey Bogart, el conde Torlato Favrini, un aristócrata italiano venido a menos, con el que se casa la protagonista tras llevar una vida disoluta, tiene, en su villa de la costa, un pasillo repleto de retratos de sus antepasados, ordenados por orden cronológico, que es todo lo que le queda de la relevancia que en otros tiempos tuvo su familia. Como reconoce el personaje en la película, lo único que tiene de valor, son sus retratos.

Lo que transmite el retrato.

Dicen los artistas, que el retrato pintado logra captar la esencia del personaje retratado, su alma, algo que pocas veces ha conseguido hacer la fotografía.

La fotografía se basa en capturar un instante de tiempo, mientras que un retrato de dibujo o pintura es una creación elaborada partiendo de una imagen real. En la que el artista, de manera intencionada, decide qué rasgos resaltar, y cuáles suavizar.

Cuenta la pintora María Bisbal, en una entrevista concedida a Espacio, la revista cultural de la Fundación Telefónica, que el retrato en pintura se basa en una idealización del personaje retratado. Una plasmación que asegura su trascendencia. Un formato, ante el cual, pocos pueden resistirse.

Es a su vez, un documento histórico. Ya no solo por el personaje que retrata, sino por la visión del pintor. El artista es fruto de su época. Y tanto las técnicas pictóricas que utiliza, como el atrezo y la ambientación que enmarca la imagen, o la ausencia del mismo, obedecen a los gustos imperantes en cada momento.

La creación de un retrato puede durar meses o puede durar años. Dice el pintor manchego Antonio López que pintar el “Retrato de la Familia Real”, en la que aparece el rey emérito, la reina Sofía y sus hijos, le llevó 20 años. No es que la familia real estuviera posando dos décadas, sino que el artista fue retocando y añadiendo detalles hasta alcanzar el objetivo deseado. Es, en este proceso de composición, en la que el pintor plasma su sello personal.

Para pintar un retrato, cuenta María Bisbal haciendo referencia al proceso creativo del pintor Hernán Cortés, con el que estuvo trabajando muchos años, que era necesario documentarse previamente. Investigar la vida y la obra profesional del retratado, mantener largas conversaciones con él para empezar a conocerlo. No bastaba con hacerlo posar o recogerle una fotografía.

Las técnicas. 

Un retrato se puede hacer siguiendo diferentes técnicas pictóricas: al óleo, al pastel, con dibujo. En ellas profundizaremos más adelante. Utilizar una u otra no depende tanto de la destreza que tenga el artista, sino del objetivo final que se quiera conseguir.

La mayor parte de los grandes retratos de la historia del arte están pintados al óleo, pero no ha sido la única técnica utilizada. Antes de que los pintores flamencos del siglo XV inventaran la pintura al óleo, en Europa se pintaba al temple. Técnica con la que se pintaron muchos retablos, pero también algunos retratos de nobles y burgueses en la baja edad media. El temple se basaba en fijar pigmentos de color, utilizando el agua como disolvente y el huevo como aglutinante.

Los primeros autorretratos de Durero están pintados en acuarela. En estos cuadros se aprecia un dominio exquisito de esta técnica por parte del pintor renacentista alemán. Los autorretratos los han utilizado mucho los pintores para probar nuevas técnicas y para perfilar sus recursos pictóricos.

Dentro de las técnicas, no hay que olvidarse del dibujo. Utilizado por muchos pintores como soporte para hacer bocetos de sus cuadros, incluidos los retratos, y que trabajado de manera consistente, tiene su propia entidad.

·         Retratos al óleo.

Cuenta el pintor malagueño Eugeni Cabiró, un pintor que desde hace 25 años se dedica de manera profesional a hacer retratos por encargo y que ha trabajado para instituciones como el Ministerio de Defensa, la Real Academia de Medicina y la Universidad Complutense de Madrid, que para él, el óleo es la técnica que permite hacer retratos más realistas, y a la vez, más personales.

El óleo permite trabajar al detalle la piel, las miradas, las texturas. Haciendo que el resultado final se parezca lo más posible al modelo, a una fotografía. Que es lo que muchas veces busca el cliente.

Pero al mismo tiempo, ofrece todo un abanico de posibilidades para trabajar los matices, desde el color, la luz, o las finas líneas que marcan la expresividad, que ayudan al pintor a filtrar la realidad con el tamiz de su mirada.

Los retratos al óleo se caracterizan por la solemnidad, seriedad y elegancia. Siendo la opción perfecta para cuadros que pretenden reflejar autoridad y potestad académica. Este sería el retrato idóneo para colocarlo en una galería de rectores de una universidad.

·         Retratos al pastel.

La pintura al pastel se realiza sobre cartulina de  grano fino, o materiales similares, aplicándola directamente mediante barras de pigmento seco (duro o blando) o graso, con algún tipo de resina. Nos puede parecer una pintura sencilla, ya que emplea barras de colores parecidas a las ceras, pero es una técnica que utiliza efectos complejos como los degradados y la superposición de capas.

Esta técnica ya se utilizaba en el Renacimiento y, de hecho, Leonardo da Vinci tiene algún cuadro al pastel. Otro pintor famoso que pintó al pastel fue el impresionista Edgar Degas.

La técnica al pastel envuelve al retrato de una atmósfera mágica, con un halo emocional, que la hace perfecta para aquellos retratos personales y emotivos. Para los recuerdos de seres queridos, que bien no están con nosotros o que queremos recordarlos a una determinada edad.

El pastel es una técnica más delicada que el óleo. Con unos trazos más suaves. Quizás no permite trabajar más en profundidad los detalles, pero sí suaviza las expresiones, cargándolas de frescura y naturalidad.

Esta técnica se brinda a retratos más familiares, más personales, más íntimos. Menos de remarcar la autoridad del personaje y más de recalcar el valor emocional que tiene para nosotros.

  • Retratos a lápiz.

El dibujo es adecuado para los retratos y con esta técnica se pueden obtener resultados sorprendentes.

Con los tonos terrosos de los lápices sepia se pueden realizar dibujos que nos recuerdan a aquellas fotografías de principios del siglo XX, esos retratos de nuestros bisabuelos y tatarabuelos que tienen un aspecto elegante y atemporal. Siempre nos han sorprendido esas fotografías. Y ya no solo porque dejen testimonio de otra época. Si no por el suave contraste de los tonos, en el que parece que un solo color se va degradando y descomponiendo para dar lugar a las formas.

La otra gran técnica de dibujo que se utiliza para hacer retratos es el carboncillo. En el carboncillo resalta la intensidad y el contraste. E, incluso, la atención a los detalles. Algo que como sucede con el óleo, marcando las distancias y las limitaciones propias de trabajar a lápiz, permite impregnar la composición de expresividad y hacer retratos cargados de emoción.

El dibujo es un recurso que utilizan todos los pintores. Pero ser pintor y, a la vez, un buen dibujante, no es una habilidad tan fácil de encontrar. Picasso fue uno de esos pintores que dibujaban bien. Este detalle coloca al dibujo en el lugar que le corresponde dentro de las bellas artes.

Los retratos en las universidades.

Es habitual en las universidades que exista la galería de rectores. Una sala en la que se exhiben por orden cronológico los retratos hechos al óleo de todas las autoridades que han gobernado la institución desde su fundación. Es un espacio institucional, que pone de relevancia el prestigio y el peso que ha tenido la universidad en la difusión del saber y el conocimiento y en la historia de la comunidad.

La Universidad de Salamanca contó como su rector más ilustre, en los últimos siglos, al filósofo y escritor Miguel de Unamuno. Quien se puso al frente de la institución, por primera vez, en 1900 y fue apartado por el rey Alfonso XIII, 14 años más tarde por sus discrepancias con el monarca. En 1924 fue desterrado a Fuerteventura. Y con la proclamación de la II República, retomó la dirección de la universidad hasta el estallido de la guerra civil. Hoy, el nuevo rector de la Universidad de Salamanca, Juan Manuel Corchado, es catedrático de Inteligencia Artificial, lo que pone de manifiesto el compromiso de esta universidad, una de las más antiguas de Europa, con los nuevos retos tecnológicos.

Por otro lado, las universidades asumen un papel de preservar el patrimonio cultural de sus comunidades. La Universidad de Zaragoza tiene un fondo patrimonial de 675 obras de arte, relacionadas con la universidad y con la ciudad, entre las que se incluyen bastantes retratos. Como el del emperador Carlos V (I de España y V de Alemania) en el paraninfo originario de la universidad, la del abogado y catedrático Mariano Ripollès (defensor de los antiguos foros de la corona de Aragón durante el periodo de la restauración, principios del siglo XX) y la del arzobispo y virrey de Aragón, Don Hernando, nieto del rey Fernando el Católico y artífice de la ampliación de la Seo de Zaragoza.

Retratos familiares.      

La familia es otro de los ámbitos desde los que se está impulsando el retrato pintado a día de hoy. Una forma de guardar un recuerdo emotivo de un ser querido y que trascienda al momento en que fue encargado o sirvió de referencia.

Es normal encargar retratos de niños pequeños. Igual que algunos padres acuden a un fotógrafo profesional para que haga una foto artística del bebé. Otros entregan una foto al pintor y le piden que le haga un retrato.

Nuestras mascotas (perros o gatos) son otros de los modelos habituales de los retratos por encargo. En los hogares actuales, las mascotas son uno más de la familia. Viven con nosotros muchos años y los hemos visto crecer. No es extraño que queramos guardar un recuerdo de ellos, que nos evoquen los buenos momentos que hemos pasado juntos y que continúen con nosotros aunque ellos ya no estén.

Muchos pintores retratistas trabajan utilizando una foto como referencia. Una foto que pueden procesar por ordenador, cambiar de ángulo o hacer fotomontajes buscando el fondo o la composición más adecuada.

Esto facilita bastante la creación. Ya que el modelo no tiene que estar presente. No nos podemos llegar a imaginar lo complicado que podría ser, hacer un retrato a un niño pequeño o a una mascota y que aguantara quieto durante horas delante del pintor.

Este sistema de funcionamiento favorece que se puedan encargar retratos para regalar, y que el obsequiado no conozca la existencia del retrato hasta que lo recibe. Lo que puede hacer que se lleve una grata sorpresa cuando lo vea.

De esta manera, se pueden hacer hasta retratos de personas fallecidas. Toda una gama de posibilidades que hacen que el retrato, a día de hoy, continúe muy vivo.