Parques infantiles y losetas de caucho, una solución cada vez más extendida

Los tiempos cambian y ahora los parques infantiles son algo más que el clásico sitio en el que los niños pasan el rato. Para ellos son sitios en los que se producen encuentros, movimientos, pero también aprenden y socializan. Esto ocurre en los barrios y parques públicos, pero también en colegios, guarderías o en las comunidades de vecinos.

Por este motivo, el suelo que los rodea es más importante de lo que puede parecer: una caída desde un tobogán, un columpio o una estructura de escalada puede acabar en el clásico susto que no termina siendo nada o en una lesión. Una parte importante de ese riesgo dependerá de la superficie.

Las losetas de caucho han pasado a ser de las opciones a las que más se recurre cuando se quiere reducir el impacto de las caídas, mejorando el agarre y creando áreas de juego con mayor seguridad.

¿Por qué el suelo es tan importante?

Cuando se piensa en la seguridad de los parques infantiles, lo habitual es fijarse en los juegos: si el tobogán se encuentra bien anclado, tiene asientos cómodos o la estructura de escalada parece estable. El pavimento también es importante. Los niños corren, saltan, tienen sus tropiezos y es más fácil que se caigan, en especial cuando están concentrados en jugar.

Los suelos duros, como sucede con hormigón, baldosas o tierra compactada, no amortiguan el impacto. Lo bueno que tienen los pavimentos elásticos es que pueden absorber parte importante de la energía de la caída y que se reduzca la gravedad de la lesión. No se eliminan todos los riesgos, ya que ninguna superficie nos garantiza la seguridad, pero sí puede marcar una diferencia importante.

Por este motivo, en las zonas de juego que tienen altura, se hace necesario atender a la clase de suelo y al espesor. Cuanto mayor sea la altura de caída libre, más grande debe ser la capacidad de absorción de impactos del pavimento.

Conociendo más sobre las losetas caucho

Hablamos de unos pavimentos modulares que están fabricados, por lo general, con granulado de caucho reciclado, que muchas veces procede de neumáticos que ya no se usan. Son colocados formando una superficie continua y se instalan en exteriores e interiores.

La función que tienen es la de actuar como suelo de seguridad anticaídas. Gracias a la elasticidad que tienen, se amortiguan los impactos y vibraciones, reduciendo el riesgo de resbalones y ofreciendo una pisada más cómoda que otros materiales de mayor rigidez. Resisten mejor también los efectos de la intemperie, el uso intensivo y los cambios de temperatura.

El papel de la normativa europea EN 1177

Cuando hablamos de esta norma para áreas de juego, la misma se refiere a los pavimentos absorbentes de impactos y es uno de los referentes que se deben valorar cuando hay que diseñar o reformar un parque infantil. Una de las opciones que defienden los expertos de Alicia Llopis es fabricar las losetas con caucho 100% reciclado procedente de neumáticos, que cumplen con la norma de Bruselas.

La normativa más a fondo

Lo que hace dicha norma es hacer una evaluación de la capacidad que tiene el pavimento para absorber impactos en las zonas de juego. No vale con que el suelo sea blando o nos pueda parecer seguro: deberá demostrarnos que es capaz de reducir el riesgo de que se produzcan lesiones graves si hay caída.

Esta normativa a nivel práctico está relacionada con el espesor y las características que tiene el pavimento respecto a la altura de caída libre del juego.

Las losetas de caucho que están certificadas bajo la EN 1177 se usan para la creación de superficies anticaídas en parques infantiles, patios escolares, guarderías y zonas lúdicas urbanas. Hay que recordar que esta certificación corresponderá al producto y al espesor que realmente se instale, no solamente al nombre comercial o al material en cuestión.

Ventajas de las losetas de caucho

El caucho nos proporciona una combinación en materia de seguridad, durabilidad y confort que explica que esté presente en tanta cantidad de espacios públicos y educativos.

Vamos con sus ventajas:

  • Amortiguación de caídas
  • Reduce el impacto cuando un niño se cae desde un juego.
  • Superficie antideslizante
  • Mejora el agarre hasta con humedad.
  • Resistencia a la intemperie
  • Sencillo mantenimiento
  • Instalación modular
  • Aislamiento acústico y térmico
  • Sostenibilidad.

No debemos olvidar que el aspecto visual mejoró bastante. No son solo superficies negras. Hay losetas en colores como rojo, verde, o combinaciones decorativas con las que es posible delimitar zonas, crear caminos o que se le dé personalidad al parque.

¿En dónde se usan?

Pese a que suelen asociarse con los parques infantiles, este tipo de losetas cuenta con bastantes aplicaciones. La versatilidad que tienen permite su instalación en espacios diferentes, tanto abiertos como cubiertos.

Entre los lugares más habituales están:

  • Parques infantiles públicos.
  • Patios de colegios e institutos.
  • Guarderías y escuelas infantiles.
  • Jardines comunitarios.
  • Zonas deportivas y pistas polivalentes.
  • Áreas junto a piscinas.
  • Espacios lúdicos urbanos.
  • Gimnasios y salas de entrenamiento.

Formatos y espesores: No todos sirven para lo mismo

La elección de una loseta de caucho no consiste en elegir solamente un color. El formato y el espesor van a determinar el comportamiento que tienen ante los impactos, la durabilidad y cómo se adecúan a cada zona.

Las losetas que tienen 1×1 metro permiten la cobertura de superficies amplias con un número menor de piezas; esto hace que sea más fácil una instalación más uniforme. Las de 50×50 cm son más prácticas para las zonas de menos tamaño o que tienen formas irregulares.

Losetas biseladas y esquineras

Un detalle que en muchas ocasiones pasamos por alto y tiene su importancia es el acabado que tienen los bordes. Cuando una loseta acaba de manera brusca, es posible que se cree un desnivel y aumente el riesgo de que haya tropiezos. Las losetas biseladas y esquineras se han diseñado para evitarlo.

Las biseladas reducen el espesor en los bordes, donde pasan de unos 4 cm a 1 cm en el caso de algunos modelos. Esto va a crear una transición de mayor suavidad entre el pavimento realizado en caucho y el suelo que lo circunda.

En los parques infantiles, en los que lo normal es que los niños estén corriendo sin mirar al suelo, este tipo de acabados son ideales y marcan de verdad la diferencia. Son de gran utilidad en los accesos, rampas o áreas en las que el pavimento cambia de material.

Instalación: un paso decisivo

Una loseta de caucho que sea de buena calidad es posible que pierda eficacia si la instalamos mal. Tanto la base como la nivelación, las juntas o los bordes influyen de forma decisiva en la seguridad y durabilidad del pavimento.

Antes de instalar, lo mejor es preparar una base que sea estable, bien nivelada y que disponga de un adecuado drenaje. Si el agua se acumula bajo las losetas, es posible que aparezcan problemas de hundimiento, desplazamiento o que se deterioren con el paso del tiempo.

Dependiendo del tipo de superficie y el uso, la instalación se puede hacer con encaje, crucetas, cánulas o adhesivos. Hay casos y determinadas superficies que se instalan incluso sin adhesivos.

Lo más importante es que el sistema por el que optemos garantice estabilidad, evite movimientos y respete las recomendaciones que nos dé el fabricante. Un pavimento que se fije mal es posible que se levante, cree desniveles o pierda parte de la función amortiguadora.

Mantenimiento sencillo, pero necesario

Entre las ventajas más importantes que tienen las losetas de caucho está que no exigen un mantenimiento especialmente complicado. No precisan de productos químicos agresivos ni de tratamientos que sean especiales; su estructura compacta hace que sea más complicado acumular suciedad entre las juntas.

De todas formas, lo mejor es revisarlas periódicamente:

  • Comprobar que no existan losetas levantadas o desplazadas.
  • Retirada de hojas, tierra, arenas o restos que puedan hacer que se produzcan resbalones.
  • Limpieza con agua y productos suaves cuando sea preciso.
  • Revisión de juntas y bordes.
  • Sustitución de piezas dañadas o que estén muy desgastadas.

El desgaste es habitual con el uso y la exposición al sol, pero no debe ser ignorado. Cuando una zona haya perdido grosor, se agriete o deje de estar debidamente nivelada, es posible que se reduzca la capacidad para absorber impactos.

El papel de la sostenibilidad

Las losetas hechas de caucho reciclado son fabricadas partiendo de neumáticos fuera de uso, siendo este un residuo complicado de ser gestionado, que en vez de acabar acumulado, se puede transformar en un material de gran utilidad para los espacios públicos y educativos.

Cada loseta ayuda a que se reduzcan los residuos y a que el caucho tenga una segunda vida. Esto no significa que cualquier clase de producto de caucho reciclado sea sostenible: influye la durabilidad, el transporte, el proceso de fabricación y que se pueda reutilizar o reciclar el material cuando acabe su vida útil.

De todas formas, frente a pavimentos de un único uso o materiales que necesiten sustituciones frecuentes, una superficie duradera y fabricada con material reciclado es una opción muy coherente en cuanto a sostenibilidad.

Estética y diseño del parque

La seguridad y el diseño no tienen que estar reñidos con el diseño. Las losetas de caucho hacen posible la creación de espacios más atractivos gracias a colores, formas y distribuciones distintas.

Se puede utilizar un color de cara a delimitar la zona en la que están los más pequeños, así como otro para los juegos que están a una altura mayor y un tercero para los caminos de acceso.

Del mismo modo, se pueden combinar tonos para la creación de figuras, circuitos o señales visuales que puedan hacer el espacio mucho más dinámico.

Un parque que esté diseñado no solamente va a proteger, también nos invita a jugar. Cuando el espacio es agradable, cómodo y ordenado, hay más probabilidades de que familias y niños lo usen habitualmente.

Errores habituales al equipar un parque

Entre los fallos que se suelen repetir habitualmente en los proyectos de parques infantiles encontramos:

  • La instalación del pavimento sin que se calcule la altura de caída libre.
  • Elección de un espesor insuficiente para ahorrar costes
  • No preparar bien la base.
  • Descuidar el drenaje
  • Dejar bordes sin biselar
  • No revisar el estado del pavimento después de varios años de uso
  • Mezcla de productos sin que se compruebe la compatibilidad

Evitar estos errores no necesita de una inversión importante, sino de planificación. Un parque seguro se diseña pensando en cómo van a jugar los niños, no solamente en cómo va a quedar en cuanto se acabe.

El papel de las familias y los ayuntamientos

La seguridad en los parques infantiles no dependerá solo del material del suelo. Del mismo modo, influyen también en el mantenimiento de los juegos, la limpieza, la vigilancia y la utilización responsable del espacio.

Las administraciones y comunidades de vecinos pueden establecer revisiones periódicas, reparar desperfectos rápidamente y que se mantengan los accesos despejados.

En el caso de las familias, pueden ayudan evitando comportamientos que dañen el pavimento, como arrastrar objetos que sean pesados o utilizar vehículos sobre las losetas o ir arrojando residuos.

Un parque cuidado lo que transmite es una idea bastante sencilla, el espacio es importante y quienes lo usan merecen hacerlo en un entorno seguro.

Una inversión en tranquilidad

La instalación de losetas de caucho en un parque infantil es una inversión en seguridad, confort y durabilidad. No se eliminan todos los accidentes, ya que el juego implicará movimiento y, en ocasiones caídas, pero sí reducirá riesgos y se creará un entorno de mayor seguridad para los más pequeños.

La combinación de agarre, amortiguación, resistencia y facilidad de mantenimiento hace que sea una solución bastante práctica para parques, colegios, guarderías y zonas comunitarias. Como se fabrican con caucho reciclado, lo que hace es aportar un valor añadido desde el punto de vista ambiental.

Aunque vivimos en una continua evolución y se busca el mayor confort y seguridad, no debemos olvidar que se siguen buscando componentes y diseños que siempre tengan presente que los niños puedan hacer sus juegos y actividades con el menor riesgo posible. Los parques con losetas de caucho, han abierto una vía que merece la pena seguir explorando.