El empaste dental es el tratamiento dental más realizado en la mayoría de las consultas y consiste en la restauración de la estructura dentaria afectada, bien sea por caries o por algún tipo de fractura. El objetivo principal del empaste dental es evitar que la caries avance y cause infecciones o pérdida del diente. Este procedimiento es rápido, seguro y generalmente indoloro, y es una de las soluciones más efectivas para mantener la salud bucal. Aunque, es importante que conozcas qué no se debe hacer después de un empaste dental para evitar complicaciones.
Es un tratamiento rápido, ya que la realización de un empaste es un procedimiento que por lo general es de poca duración. Aunque el tiempo de la realización del mismo va a depender de su localización y de la complejidad del tratamiento. El empaste dental brinda múltiples beneficios, ya que mejora la funcionalidad y estética dental. Además, ayuda a proteger el diente y permite recuperar la comodidad al masticar.
El especialista elimina el tejido afectado mediante turbina y/o pieza de mano, y hace una pequeña cavidad. Después sella esa cavidad mediante la utilización de ácido fosfórico, un agente de enlace y composite. Es importante saber que no hay un límite fijo en la cantidad de empastes que se pueden hacer en una sola sesión, porque la cantidad dependerá del estado de tus dientes. Además, el especialista podría decidir realizar los empastes en una o más citas, para garantizar tu comodidad y una correcta recuperación.
En este artículo te explicaremos qué no puedes hacer después de un empaste dental, ya que es fundamental seguir ciertas recomendaciones para asegurar una correcta cicatrización. Desde Gaceta Dental explican que “se debe mantener una buena higiene bucodental y evitar morder con las piezas empastadas objetos duros como bolígrafos o hielo”. Es muy común que después de la intervención te preguntes algunas cuestiones como: ¿Se puede hacer ejercicio después de un empaste?,¿Qué cuidados se deben seguir?, entre otras.
Conocer estas precauciones te permitirá prolongar la durabilidad del tratamiento y prevenir posibles complicaciones. Sigue leyendo para descubrir qué no hacer después de un empaste y los motivos por los que un empaste dental se cae.
Recomendaciones tras un empaste dental
Los odontólogos de clínica CIO Arturo Soria, especialistas en odontología general y empastes dentales, nos explican que debes considerar varios aspectos, para conseguir los mejores resultados y evitar molestias posteriores a la realización de la obturación.
Evita alimentos pegajosos
Debes evitar comer hasta que se pase el efecto de la anestesia, ya que no puedes morder. Aunque el composite se endurece al momento de realizar el empaste, pero es recomendable darle un tiempo de 30 minutos. Si te han aplicado anestesia, espera a que desaparezca el efecto para evitar morderte accidentalmente. Además, durante las primeras horas evita alimentos muy duros y pegajosos por la zona en la cual se te ha realizado el empaste.
También debes evitar alimentos que tiñan las primeras 24h tales como vino, coca cola, té, kétchup, entre otros. Lo ideal es optar por alimentos blandos y fáciles de masticar, como yogur, frutas blandas, puré de patatas, pan o queso. Debes evitar comidas muy calientes durante las primeras horas para proteger el tratamiento y la sensibilidad del diente.
Realiza una correcta higiene bucodental
Sí puedes cepillarte los dientes después de un empaste, pero es importante que durante las primeras 24 horas utilices un cepillo de cerdas suaves y evites aplicar demasiada presión en la zona tratada. En lugar de cepillar directamente sobre el empaste, puedes enjuagar con agua tibia y sal para mantener la zona limpia sin dañarla. A partir del segundo día, puedes volver a tu rutina normal de cepillado, por lo que debes limpiar tus piezas con un cepillo de cerdas suaves y añadir herramientas para eliminar las bacterias que se acumulan en los espacios interdentales.
Por eso, debes usar hilo dental, cepillos interproximales y colutorios con alto contenido de flúor. Aunque es fundamental que realices movimientos suaves para no comprometer el sellado del empaste. Es muy importante mantener una buena higiene bucal para asegurar la durabilidad del tratamiento y prevenir nuevas caries.
Asiste a las revisiones periódicas
Lo normal es que una vez transcurrido el efecto de la anestesia no sentir dolor. Debes acudir a las revisiones periódicas, para la detección precoz de cualquier caries dental y para saber si el tratamiento está evolucionando correctamente.
Evita fumar
Algunos pacientes quieren saber si pueden fumar después de un empaste, pero no es aconsejable realizar este hábito, especialmente durante las primeras 24 horas. El tabaco puede afectar negativamente el proceso de cicatrización, aumentar la sensibilidad dental y manchar el empaste. Además, el calor y los químicos del cigarrillo pueden perjudicar la durabilidad del tratamiento, ya que debilitan la estructura del empaste.
No tomes café
No debes tomar café ni té después del tratamiento, ya que este alimento puede manchar los empastes, especialmente si se consume en exceso durante las primeras 24 horas después del procedimiento. Además, si bebes una taza de café caliente puedes sufrir molestias porque el diente puede estar sensible a las temperaturas extremas. El café perjudica la apariencia estética, ya que puede manchar el material del empaste, especialmente si es de resina compuesta. Al segundo día, puedes tomar estas bebidas pero asegúrate de enjuagar bien la boca después de consumirlas.
Realiza ejercicio moderado
Se puede hacer ejercicio moderado después de un empaste, pero es recomendable evitar actividades físicas intensas inmediatamente después, especialmente si te han aplicado anestesia. Los expertos aconsejan esperar al menos un par de horas antes de realizar ejercicios exigentes, para evitar molestias y mareos. Además, el ejercicio de alto impacto podría aumentar el flujo sanguíneo y prolongar el tiempo de curación en la zona tratada.
Toma analgésicos
Si experimentas dolor o sensibilidad después de un empaste, puedes tomar analgésicos para reducir el malestar en las primeras horas o días posteriores al procedimiento. Si el dolor persiste o incluso aumenta, debes consultar a tu dentista, para que revise tu cavidad oral y averigüe la causa de esas molestias.
No tomes alcohol
No debes tomar alcohol después de un empaste porque puede interferir con la eliminación de los efectos de la anestesia del cuerpo. Además, si te han administrado medicamentos analgésicos, el alcohol puede intensificar sus efectos.
¿Es posible que un empaste dental se caiga?
Es posible que un empaste dental se caiga, aunque no es algo común si se realiza y cuida correctamente. A continuación te explicamos algunos motivos por los que un empaste puede desprenderse:
-Fricción: el material del empaste puede desgastarse debido a la masticación y la fricción constante.
–Mala higiene bucal: la acumulación de placa y caries alrededor del empaste puede provocar que el empaste se caiga. Una mala higiene bucal puede debilitar la unión entre el material y el diente. Por eso, es esencial cepillar los dientes después de la comida y usar herramientas que eliminan la acumulación de placa en la cavidad oral, pero especialmente en los espacios interdentales.
–Golpes o impactos: los golpes o morder alimentos muy duros pueden provocar que el empaste se fracture o se caiga.
–Materiales de baja calidad: un empaste puede desprenderse si está realizado con materiales de baja calidad.
–Cambios en la estructura del diente: Si el diente se fractura más allá del empaste, este puede perder su soporte y caer. Si notas que un empaste se ha caído, debes ir al dentista lo antes posible para evitar que la cavidad quede expuesta y se produzcan infecciones.
Cuidados de un empaste dental
Para asegurar que un empaste dental se mantenga en óptimas condiciones, es fundamental seguir una serie de cuidados específicos:
–Seguir una buena higiene bucal: para que el empaste no se caiga ni acumule placa bacteriana, debes cepillarte los dientes ,al menos dos veces al día, con pasta dental con flúor y utilizar hilo dental para limpiar entre los dientes. Esto ayuda a prevenir enfermedades orales y nuevas caries alrededor del empaste.
–Cepillado suave: lo ideal es realizar un cepillado con movimientos suaves para no desgastar el empaste ni causar sensibilidad dental futura.
–Uso de enjuague bucal con flúor: después del cepillado, puedes usar un enjuague bucal con flúor para fortalecer el esmalte y proteger la zona alrededor del empaste.
–Evita alimentos muy duros o calientes: como hemos comentado antes después del empaste puedes volver a una dieta normal, pero siempre con precaución para no fracturar el empaste. Debes evitar abusar de los alimentos muy duros, pegajosos o calientes.
–Realiza revisiones periódicas: acude a tu dentista para detectar enfermedades orales y garantizar la durabilidad del tratamiento, por lo que debes realizar los controles regulares. El dentista puede brindar un asesoramiento individualizado, ya que se ajusta a tus necesidades. Cada caso es diferente y este especialista proporciona consejos que son útiles.
–Atención a la sensibilidad: es normal sentir cierta sensibilidad tras el empaste, pero si esa sensación persiste, consulta con tu dentista para evitar complicaciones.
Ya sabes que el empaste es un procedimiento seguro y generalmente indoloro, pero es importante que conozcas qué no se debe hacer después de un empaste dental para evitar complicaciones.




